Biblioteca en preescolar


¿Cómo se conforman las bibliotecas escolares y de aula?
Dice el diccionario que un acervo es un conjunto de bienes o valores, generalmente poseídos en común por un grupo o colectividad. Un acervo bibliográfico, como es el caso de los materiales que están recibiendo, puede ser entendido entonces como un bien común, perteneciente a la comunidad escolar (directivos, docentes, alumnos y familias), orientado a servir como eje de los procesos de formación de lectores y aprendizaje desde la educación básica.

Por lo tanto, no se trata en este caso de un conjunto de libros elegidos al azar, sino de un todo con sentido, en el que cada libro ha sido cuidadosamente seleccionado en concordancia con los otros títulos que lo acompañan, atendiendo a la diversidad de lectores que puedan tener, y en congruencia con los objetivos que la escuela secundaria debe cumplir.
El uso y disfrute de los acervos bibliográficos entregados a la es una prerrogativa por igual de maestros y alumnos. Son parte importantísima del soporte material de los contenidos curriculares y sustentan la labor de formación de los alumnos como lectores y escritores. Son mucho más que un complemento didáctico o una colección con fines meramente “recreativos”, y las actividades en la biblioteca y el aula deberán tender cada vez más a descubrir y desarrollar la necesidad de su uso constante.

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Integración de los acervos
Para conformar las bibliotecas escolares y de aula de preescolar, primaria y secundaria se consideraron nueve aspectos generales: cinco relacionados con la características de los materiales mismos, y cuatro relativos a los niveles lectores que concurren en la educación básica. En esta tarea, además, se sumaron opiniones y señalamientos de especialistas y de la opinión pública.

Una consideración fundamental en este proceso de selección —y que determina el desarrollo futuro de los acervos en las escuelas— fue el de mantener la continuidad entre los que fueron entregados en años anteriores y la presente selección, al tiempo que se introducen novedades al catálogo.

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Bibliotecas de aula

Las colecciones que llegan a las aulas representan una oportunidad inapreciable de lectura en profundidad. Están destinadas a ser los primeros contactos, los más inmediatos, de los lectores con el mundo de los libros. Cada uno de los libros para los salones ofrece posibilidades de lectura diferentes, pone a disposición temas y formatos que son muestra del acervo (mucho más amplio) que podrá encontrarse no sólo en la biblioteca de la escuela, sino en los distintos acervos presentes en la vida social. Con ellos, se tienden lazos de búsqueda, se alimenta la curiosidad y se intenta que con su presencia constante los libros se vayan volviendo elementos de referencia y uso permanente, tan habituales como el resto de los objetos en el salón de clases. Son, en suma, un vehículo para convertir la lectura y la escritura en prácticas cotidianas.

Estos acervos brindan la posibilidad de mostrar, de manera explícita y presencial, formas y propósitos de las prácticas de lectura y escritura, de las múltiples maneras en que puede abordarse un mismo texto, de las funciones que puede tener la palabra escrita en la vida de todos los días. No olvidemos que las colecciones de aula están pensadas como un acervo en su conjunto, al igual que la biblioteca escolar. Esto es, los libros están estrechamente relacionados entre sí para ayudar a los niños a construirse como lectores y no responden a una graduación fija, sino que consideran los diferentes grados de desarrollo del lenguaje, presentes en una misma aula de preescolar.

Esto significa que los acervos no deben quedar “prisioneros” en los salones de clase. Es posible (y deseable) que, después de un tiempo, puedan organizarse préstamos entre grupos de preescolar, de manera que las posibilidades de lectura de alumnos, maestros y familias se amplíen siempre más y más y se tengan muchas oportunidades para conversar, partiendo de lecturas comunes. Este intercambio puede dar pie además a una labor de articulación entre los docentes de diversos grados y aulas del plantel.


Bibliotecas escolares

Lo mismo sucede con el acervo de la biblioteca escolar. El tener libros en el aula no significa que no nos acerquemos a consultar las colecciones más amplias de la biblioteca de la escuela. Todo lo contrario. Necesitamos conocer qué tiene el centro escolar en su conjunto y comentarlo poco a poco entre los maestros. Ello facilitará las posibilidades de dar clases más creativas, ricas, exitosas y placenteras.

También esta exploración constante forma parte del crecimiento lector de los adultos de la escuela, maestros y familias incluidos. En el nivel preescolar, al contrario de lo que ocurre en primarias y secundarias, es frecuente que se cuente de antemano con una pequeña biblioteca (o rincón) de aula, pero no con una biblioteca escolar. En ese sentido, es muy posible que este acervo inaugure esta posibilidad. Es importante saber que los libros para biblioteca escolar están destinados a circular de manera amplia y abierta entre todoslosmiembros de la comunidad educativa, particularmente entre los padres de familia, mediante los préstamos a domicilio.


Diferencias las bibliotecas


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